P. 244
La sospecha de Sofia
Paloma Sánchez-Garnica
Editorial Planeta Colombia S.A.
Bogotá, 2019
"Sostenía que los ritos y ceremonias son tan necesarios como las normas de buena educación y respeto por las jerarquías. Decía que de poco sirve el conocimiento sin sabiduría, no hay sabiduría sin espiritualidad, y la verdadera espiritualidad incluye siempre el servicio a los demás. Tal como lo explico muchas veces, la esencia de un buen médico consiste en la capacidad de compasión y el sentido de la ética, sin los cuales el arte sagrado de la sanación degenera en simple charlatanería".
"Digámoslo claramente; no era él el que había robado; no era el hombre, era la bestia que por hábito y por instinto había puesto estúpidamente el pie sobre aquella moneda, mientras que la inteligencia luchaba en medio de tantas mortificaciones nuevas y desconocidas. Cuando la inteligencia despertó y vio esta acción del bruto, Juan Valjean retrocedió con angustia, y dio un grito de espanto." p. 115